¡Holi! Soy Alessandra, estudiante de la Academia de Bellas Artes de Florencia.
Actualmente estoy cursando el primer semestre en la Universidad Politécnica de Valencia como estudiante Erasmus. Vivo en Italia desde el 2008 però en realidad nací en Perú. Desde pequeña empecé a explorar el mundo de la tecnología, a pesar de que, según mi edad, aún no debería tener acceso a redes sociales como Instagram o Facebook. Sin embargo, ya contaba con mis propias páginas donde experimentaba con la creación de imágenes, haciendo cosas que hoy me parecerían complicadas de repetir. Me fascinaba ver tutoriales en YouTube y probar nuevas herramientas, siempre buscando aprender algo diferente.
Comencé con ilustraciones tradicionales, pero, como mencioné antes, mi curiosidad me llevaba a gestionar mis propias páginas web. Con el tiempo, me distancié de esas primeras plataformas, pero seguí ampliando mis habilidades, evolucionando hacia el diseño gráfico y la producción digital.
DTEC... Por qué?
En realidad, en Florencia no estudio Diseño y Multimedia, sino que me especializo en Diseño Gráfico, una disciplina que elegí porque combina mi pasión por la estética visual con la capacidad de comunicar de manera efectiva. Me fascina cómo el diseño gráfico puede transformar ideas complejas en imágenes claras y atractivas, y cómo se puede utilizar para influir en la percepción de una marca, producto o mensaje.
Medios interactivos!
Alessandra Navarro
Me interesan los medios interactivos porque ofrecen una manera distinta de involucrar al usuario, permitiendo que participe activamente en lugar de ser un simple espectador. Esta interacción abre muchas oportunidades para la creatividad y la innovación, ya que el usuario puede interactuar directamente con el contenido, haciendo que la experiencia sea más personalizada y envolvente.
Además de cambiar la forma en que nos comunicamos, los medios interactivos impactan en otros campos como el arte y la educación. En el arte, pasamos de ser observadores pasivos a formar parte del proceso creativo, lo que fortalece el vínculo entre el artista y el público. En la educación, permiten experiencias más inmersivas y prácticas, mejorando tanto el aprendizaje como el desarrollo de habilidades.
En resumen, los medios interactivos favorecen un aprendizaje más personalizado, promueven la inclusión y conectan a personas de diferentes partes del mundo. No obstante, esta capacidad de conexión también plantea retos en términos de privacidad y sobreexposición, que deben ser gestionados con cuidado.